Originariamente las tapas eran unas lonchas de embutido con las que se tapaban las copas de vino. En la actualidad tapa es todo aquello que acompaña a la bebida que nos sirven en un bar o restaurante y representa una manera de vivir la vida en Sevilla.
La tapa en nuestra ciudad es la excusa ideal para que un grupo de amigos (cuatro suele ser el número ideal para estar a gusto en la barra del bar-restaurante) se reúnan y cambien impresiones de la vida diaria sobre los temas más variados. Suelen originarse disputas entre los "tapeadores" por ver quién paga la convidá y es frecuente oir la expresión "llene" salida de la boca de alguno de los integrantes de la reunión.
La riqueza gastronómica del "tapeo" es uno de los atractivos principales para los paladares cultos que hay en Sevilla. Aliños y chacinas surgen en la barra fríos. La freiduría de pescados ofrece platos típicos en todos los bares con cocina. El "tapeo" social y gastronómico ofrece también la oportunidad del "cuchareo" de cazoletas de guiso popular. El "tapeo" consiste también en degustar los vinos de la comarca, la Manzanilla o el Jerez".
El tapear es un arte. Hay que degustar el número idóneo de tapas. Si se van a sustituir por el almuerzo, cinco suele ser un buen número (cada tapa oscila entre las 200 y las 300 pesetas).
Los más exquisitos restaurantes de nuestra ciudad tienen su carta de tapas para disfrutar en la barra del mismo.
Para hacer más fácil el acceso a los mismos, en AndaluNet vamos a hacer una ruta entre los principales templos gastronómicos de nuestra ciudad: